Investigadores de la Fundación Miguel Lillo (FML) han descubierto y descripto una nueva especie de plantas con flores para la ciencia, que habita exclusivamente en ambientes de la provincia de Jujuy. Se trata de Solanum altoserranum Bulacio & Arana (Solanaceae).

Conforme detallaron Eva Bulacio y Marcelo Arana, investigadores del área de Botánica de la FML que analizaron integralmente características morfológicas y distribucionales para confirmar que se trata de un linaje único en Sudamérica, las solanáceas constituyen una familia de plantas con flores de enorme importancia para el ser humano, tanto alimenticia como medicinal y económica. A este grupo de plantas pertenecen el tomate, la papa, la berenjena, los ajíes, pimientos y el tabaco, por mencionar algunas.

Los especialistas aseveraron que en Argentina la diversidad de esta familia es muy importante y está representada en la mayoría de los ambientes naturales del país. “Los integrantes de la nueva especie se caracterizan por ser arbustos con tallos erectos y rugosos debido a las cicatrices dejadas por las bases de las hojas cuando se caen; las hojas poseen la particularidad de ser verde brillante en el haz y púrpura a violáceo en el envés”, especificaron.
Florece desde mediados de noviembre a marzo y sus frutos maduros se observan desde febrero hasta abril. Las flores se encuentran reunidas en grupos de hasta diez en inflorescencias laterales, con los pétalos de color blanco verdoso en la base y lilacina en el resto. Los frutos son de color naranja, con varias semillas en su interior. Aunque esta planta está relacionada con el tomate, la berenjena y el tomate árbol, todavía no se sabe si es comestible o no.
Bulacio y Arana detallaron que las plantas se descubrieron en ambientes extremos de alta montaña, en los pastizales de altura de las serranías de Calilegua y Santa Ana, entre 2.500 y 3.600 metros sobre el nivel del mar (de allí el nombre “altoserranum”), de las Sierras Subandinas, en el noroeste de Argentina, en la zona donde el “aliso del cerro” (Alnus acuminata), se entremezcla con bosques nubosos y arbustales.

“Estos ambientes son los únicos lugares en los que crece Solanum altoserranum. Esta distribución muy restringida hace que esta especie sea considerada como un endemismo también muy restringido; según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) está categorizada como en peligro (EN), debido además a las amenazas que sufre su hábitat, particularmente pastoreo y quemas recurrentes”, aseveraron.
“Es fundamental poder descubrir las especies que componen nuestra biodiversidad, sobre todo aquellas que viven en ambientes muy restringidos y que enfrentan varias amenazas. Al aprender de ellos podemos llegar a comprender que conservar la biodiversidad significa preservar los procesos que hacen posible nuestra supervivencia y la de millones de formas de vida. Sin ella, nuestro planeta no sería un lugar habitable”, concluyeron los científicos lilloanos.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Phytotaxa, un aporte clave para comprender la diversidad de plantas en las áreas montañosas.
Se puede acceder AQUÍ: https://phytotaxa.mapress.com/pt/article/view/phytotaxa.755.2.7