| Centro de Información Geobiológico del NOA |
|
El núcleo original del Centro de Información Geobiológico del Noroeste Argentino está constituido por la biblioteca personal del Dr. Miguel Lillo, que, de acuerdo a estimaciones recientes, alcanzó la sorprendente cifra de 11.456 volúmenes al momento de su muerte en 1931. Con el tiempo, y siguiendo el espíritu lilloano, el número original se multiplicó, y hoy cuenta con 132.900 volúmenes y 4.250 títulos en su hemeroteca, cifras que aumentan día a día. Con ellos se inicia la biblioteca de la Fundación Miguel Lillo, que en 1970 pasó a llamarse Centro de Información Geobiológico del Noroeste Argentino. El Centro satisface las necesidades de los investigadores de la Institución, de docentes de la Universidad Nacional de Tucumán y profesores visitantes y público en general, apoyando a sus usuarios en la búsqueda de material bibliográfico a nivel local, nacional e internacional, y su personal cumple, además, con tareas de traductores e intérpretes. Junto con las obras modernas de consulta cotidiana, el Centro atesora un conjunto de joyas bibliográficas clásicas, antiguas y raras, que no tienen igual en el país. Una muy breve lista de las mismas incluye la Naturalis Historiae Opus, de Cajus Plinius Secundus en edición de E. Cervicom de 1524, el Stripium Historiae Pemptades Sex Sive Libri XXX, de Rambertus Dodonaeus, editada en 1583, la segunda edición (1602) de los Comentarios Reales de los Incas, de Garcilaso de la Vega, The Anatomy of Plants, de Nehemias Grew, editada en Londres en 1682, el Atlas Novus Sive Tabulae Geographicae, de Mattheo Seutter, editado en 1741 e iluminado a mano y muchas mas. Uno de los orgullos del Centro es contar en su acervo con más de cien floras de diferentes regiones del mundo, entre las que se destacan el Prodromus Systematis Naturalis Regni Vegetabilis, de De Candolle, editada en 17 volúmenes entre 1824 y 1873, y la Flora Brasiliensis de Martius, en 40 volúmenes aparecidos entre 1840 y 1906, y que fuera considerada como uno de los mas grandes tratados botánicos emprendidos. La lista del patrimonio bibliográfico de incalculable valor artístico-científico es larga. A las obras ya citadas se podrían agregar The Botanical Garden, de 1794, con hojas fileteadas en oro e ilustrada a mano por los más destacados pintores del «siglo de oro» de la Botánica (Turpin, Redoute, Edwards y otros) y los grabados de Blake en las obras de Charles Darwin (destacándose Tornado y Fertilization of Egypt). Pero de todas las posesiones del Centro quizás la más famosa sea el Voyage aux Règions Equinoxiales du Nouveau Continent, por Alexander von Humboldt y Aimé Bompland, editado entre 1799 y 1834. La obra, con volúmenes en folio y en cuarto, es uno de los siete juegos completos que existen en el mundo de la edición Princeps. |