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La Fundación Miguel Lillo nace como consecuencia del legado con cargo del Sabio y Filántropo Dr. Miguel Lillo, aceptado por el Estado Nacional en todos sus términos, mediante los Decretos Acuerdos Nº 25.253/45 y 14.729/46, ratificados por unanimidad por el H. Congreso de la Nación por Ley Nº 12.935 de 1947. El Decreto 284 de 2003 aclara que esa es la naturaleza jurídica del ente. El legado con cargo incluido en el Testamento, junto con el cuerpo de leyes citado, constituyen el acuerdo legal que rige la vida institucional.
La administración de su legado fue encargada por el Dr. Miguel Lillo a 10 personalidades notables del quehacer científico y cultural de Tucumán de la llamada Generación del Centenario, quienes integrarían, con carácter vitalicio y ad honorem, una Comisión Asesora. En caso de fallecimiento o renuncia, los que quedan nombran los sucesores.
La Fundación Miguel Lillo y la investigación científica
Ciento cuarenta y dos investigadores y técnicos altamente capacitados desarrollan estudios en áreas de Zoología, Botánica y Geología, puras y aplicadas, en el ámbito de 11 institutos propios de la Fundación Miguel Lillo. Asimismo, la Fundación Miguel Lillo ha contribuido, por convenios con el CONICET, a la creación de los siguientes institutos: CIRPON, CEVEG, CIRGEO y CERELA. En este último se ha desarrollado la leche BIO, producto declarado de interés mundial por las Naciones Unidas. Esta tarea está apoyada por 89 empleados que cumplen funciones diversas relacionadas al mantenimiento de colecciones, biblioteca, imprenta, centro de datos, administración y servicios generales, y las actividades se desarrollan en un complejo edilicio de 25.000 m 2 cubiertos.
En dependencias de la Fundación Miguel Lillo desarrollan sus actividades 106 investigadores y becarios de la Universidad Nacional de Tucumán y del CONICET, fruto de diversos convenios celebrados entre dichas instituciones, interpretando la voluntad del Dr. Miguel Lillo. A lo anterior debe sumarse un número variable de estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán, que desarrollan sus proyectos de tesis de licenciatura y doctorado en dichas dependencias. Los resultados de estas investigaciones se publican en la serie de revistas y monografías especializadas que la Fundación publica ininterrumpidamente desde hace más de 50 años y que divulgan la obra en cenáculos especializados del mundo entero.
Con el crecimiento institucional, por los convenios citados, por la importancia de sus colecciones, museos y biblioteca, se ha conformado un centro de excelencia en el país, compuesto por equipos de trabajo especializados. Los mismos se encuentran bajo la conducción académica de profesionales capacitados en diversas ramas y cuentan con personal de apoyo en las distintas facetas de la producción científica. Los equipos así integrados no podrían sufrir disminución o separación, pues se correría el riesgo de desarmar una obra constante desde hace 75 años hasta la fecha, que ha rendido grandes frutos para el prestigio de la cultura científica del país, y que forma parte del patrimonio cultural de la humanidad por sus colecciones.
Entre su personal se encuentran investigadores galardonados por centros de excelencia a nivel nacional e internacional, y la Fundación, como institución, fue distinguida con la Medalla Humboldt del Gobierno de Alemania, el premio KONEX de Platino, el premio MAGNUS, la Medalla de Oro de la Academia Nacional de Agronomía y la Medalla de la Academia Nacional de Derecho de Córdoba por su constante lucha por la defensa de la naturaleza, entre otras.
Cabe destacar que un sillón de la Academia Nacional de Ciencias lleva el nombre del Sabio y Filántropo, en reconocimiento a su calificado prestigio.
Son Miembros de Honor de la Fundación Miguel Lillo diversas personalidades descollantes de la ciencia y la cultura mundial, y entre ellos se destacan: Bernardo Houssay, Luis F. Leloir, Octavio Paz, Julián Marías, Mario Vargas Llosa, César Pelli, Soledad Ortega, Eduardo García de Enterria, Pablo Lucas Verdú, Michael Desmazeaud, Eduardo Garriguez, Juan Gil Cremades, Todd Klaenhamer, Jeffrey Kondo, Richard Ledford, Pietro Prini, Peter Raven, entre los miembros más notables del exterior del país, y otros nombres de no menor significancia intelectual de la Argentina. |