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La importancia que Miguel Lillo dio a la conservación de la naturaleza como una forma de proteger nuestro ambiente para las generaciones futuras queda clara con sólo leer sus escritos. Muchas de sus ideas sobre el tema pueden calificarse de visionarias, teniendo en cuenta la importancia que poseen actualmente algunas áreas que el Sabio propuso como prioritarias para la conservación.
Como ejemplo de la aseveración anterior, basta citar la propuesta realizada por el Dr. Lillo para que la falda oriental de la Sierra del Aconquija fuese preservada bajo la figura de una reserva que pudiera proteger el medio natural de esta importante área de Tucumán.
Los investigadores de la Fundación Miguel Lillo siguen considerando como prioritaria dentro de sus investigaciones a aquellas que tienden a obtener un correcto manejo de las áreas naturales. Desde el momento de su creación la institución ha participado de estudios en este sentido y en base a ellos se han realizado proyectos de distinta magnitud que se presentaron a autoridades y organizaciones nacionales e internacionales.
Los proyectos
Investigadores de la Fundación Miguel Lillo han sido y son responsables por los estudios que culminaron con las siguientes propuestas:
Reserva Fiscal de La Florida
Este proyecto, pionero en este tipo de emprendimientos en nuestro país, fue propuesto en 1913 por el Dr. J. López Mañán y recibió el inmediato apoyo de los estudiosos de las Ciencias Naturales. El Dr. Miguel Lillo brindó su asesoramiento al mismo, proponiendo los límites y ofreciendo las razones técnicas que lo convalidaban.
A pesar de la importancia que revestía, el proyecto nunca fue llevado a cabo por las autoridades, hasta que, en 1935, el impulso brindado por el Dr. Alberto Rougés logró que se concretara, aunque muy reducido en relación al proyecto original. La Reserva Fiscal de La Florida cuenta con 9.882,5 hectáreas en el Departamento Monteros y se conserva como un pequeño sector de los bosques que antaño cubrían gran parte de Tucumán.
Reserva Percy Hill
Esta pequeña Reserva se encuentra ubicada muy cerca de la ciudad de San Miguel de Tucumán y nació de la previsión de su antiguo dueño, de quien recibe su nombre.
Este reducido fragmento de lo que se supone era la vegetación natural del llano tucumano fue estudiado por investigadores de la Fundación Miguel Lillo en el año 1953 y teniendo en cuenta su importancia como muestrario de la vegetación primigenia de Tucumán y el buen estado en que se encontraba, los mismos propusieron que se lo erigiera como monumento natural. Como muchos otros proyectos, demoró en concretarse y por muchos años sufrió graves daños. Sin embargo en estos momentos, después de tanto tiempo, se han escuchado los consejos brindados por la Fundación Lillo desde hace más de 40 años y finalmente la Reserva se ha cercado con la colaboración del Rotary Club y se recupera lentamente.
Proyecto Reserva de Las Pavas
La propiedad que se extendía desde cerca de Alpachiri hasta la cumbre del Aconquija, fue preservada por su propietario y sus hermosos bosques habían permanecido intactos hasta que después de su muerte la estancia fue vendida y los bosques fueron sobreexplotados.
Un investigador de la Fundación Miguel Lillo estudió el área en la década de 1960 y habiendo observado qué parte de la selva aún se encontraba intacta propuso su conservación bajo la forma de reserva. El proyecto fue avalado por la Fundación Miguel Lillo y la Sociedad de Amigos del Árbol pero nunca fue llevado a cabo.
Parque Nacional Baritú
Esta importante reserva que guarda el extremo norte de la Yungas Andinas de Argentina, nació como una idea de dos investigadores de la Fundación Miguel Lillo que visitaron la zona en 1968. Como consecuencia de esta idea, varios investigadores de la Institución visitaron la región en los años siguientes y aportaron un gran caudal de información sobre la misma.
Una vez que se conoció el área en detalle se sugirió al entonces Servicio Nacional de Parques Nacionales la conveniencia de crear un Parque Nacional. La sugerencia fue bien recibida y en 1971 se elevó el informe correspondiente y el primer mapa del futuro Parque. El informe estaba firmado por 7 investigadores de la Fundación y sirvió de base para que en 1974 la Ley 20656/74 declarara el Parque Nacional.
Proyecto Parque Nacional Aconquija
Ante la evidencia de problemas que afectaban al ambiente en la Sierra del Aconquija y las Cumbres Clachaquíes, un grupo de investigadores de la Fundación Miguel Lillo encaró el estudio de dichas áreas en 1977.
Los estudios efectuados demostraron que el mal manejo agrícola ganadero de la región ponía en peligro el estado de esta importante región en la que se encuentran las nacientes de los grandes ríos que bañan la llanura tucumana y como consecuencia de ello afectaba, entre otras cosas, la estabilidad de importantes obras hidráulicas y el clima del llano tucumano.
Se consideró que la forma adecuada de cuidar el área y preservarla para el futuro, era defenderla bajo la forma de Reserva y en tal sentido se propuso la creación de un Parque Nacional que protegiera las altas cumbres del Aconquija, involucrando áreas de Tucumán, Salta y Catamarca. El proyecto se encuentra detenido en el Senado de la Nación porque falta la aprobación de la ley provincial correspondiente en Tucumán. En la Honorable Legislatura de Tucumán ha sido aprobado por todas las comisiones y distintos legisladores han expresado su apoyo y se esperaba que ingresara al recinto antes de fin de 1996.
Reserva de fauna y flora del departamento de Susques, Jujuy
Ante la necesidad de estudiar y proteger las poblaciones de vicuñas que habitaban el territorio de Jujuy, la Dirección de Ganadería de dicha provincia celebró un convenio con la Fundación Miguel Lillo para que la misma se encargara de los estudios necesarios.
Dentro del marco de dicho convenio, investigadores de la Fundación relevaron aproximadamente un millón de hectáreas entre 1979 y 1980. Los resultados fueron elevados en varios informes parciales y uno final y en él se propuso el área sudoeste del Departamento Susques como la más apropiada para concretar en ella una reserva que permitiera la protección y eventual aprovechamiento futuro, de la vicuña.
La Reserva fue creada mediante la Ley 3820/81 y los límites y extensión de la misma son casi exactamente los propuestos por los investigadores de la Fundación Miguel Lillo en los informes previos.
Proyecto Reserva «Ojos del Salado»
El proyecto fue desarrollado por investigadores de la Fundación Miguel Lillo en base a los estudios realizados en el área con la colaboración de la Dirección de Ganadería de la Provincia de Catamarca.
La Reserva abarcaría la Sierra de Ojos del Salado y, entre otras cosas, protegería dentro de sus límites a dos de las tres cumbres más altas de América y a las nacientes de los ríos que riegan los sembradíos de Fiambalá, Tinogasta y otras poblaciones catamarqueñas.
Actualmente se están realizando las tratativas para presentar este proyecto ante las autoridades pertinentes.
Otros Estudios
Las actividades relacionadas con la protección y el manejo de áreas naturales es una tarea prioritaria para la Fundación Miguel Lillo y continúa día a día. En tal sentido se realizan estudios en diversos temas que resumiremos brevemente.
Ciervos introducidos
En 1973 se introdujeron dos especies de ciervos en las cercanías de Tafí del Valle. Investigadores de la Fundación realizaron estudios sobre el impacto de estos animales en la zona y se produjo así un documento donde se advierte de la influencia nociva de los mismos sobre el ambiente y la grave posibilidad de que estas agresivas especies foráneas colonizen las áreas de selva de la provincia.
Importancia de la vegetación natural
Se realizaron diversos estudios sobre este tema. Merecen destacarse, entre otros, los desarrollados en áreas de San Javier y los seguimientos efectuados en diversas zonas de montaña sobre el efecto de la quema en pastizales naturales.
Colaboración con otras instituciones
La relación con otras instituciones interesadas en la protección del medio ambiente empezó desde hace varios años y rindió valiosos frutos. Debido a la importancia creciente de la Fundación Miguel Lillo como entidad de referencia en el tema conservación, en los últimos años se recibió la solicitud de diversas entidades de Argentina y el exterior para realizar estudios en áreas protegidas. Mencionaremos a continuación algunos de los proyectos.
Reserva de Sajama, La Paz, Bolivia
Se realizan estudios de ecología fisiológica en el bosque más alto del mundo de Polylepis tarapacana (queñoa o kewiña). Se estudian las estrategias fisiológicas y bioquímicas que esta especie desarrolla en distintos gradientes altitudinales (vive entre los 4.200 y 5.000 m snm), para entender los mecanismos de resistencia a la radiación ultravioleta (UVA y UVB) y al frío.
Reserva Los Andes, Salta
A solicitud de la Secretaría de Ganadería y Medio Ambiente se realizaron estudios de las poblaciones de grandes mamíferos y de vegetación del área con vistas a conocer la evolución de la Reserva desde su creación.
Reserva Cordillera de Sama, Tarija, Bolivia
Investigadores de la Fundación Miguel Lillo realizaron los primeros estudios sobre las poblaciones de vertebrados de la Reserva con el fin de utilizar la información para los trabajos de zonificación y manejo del área.
Parques Nacionales Noel Kempff Mercado y Amboró, Santa Cruz, Bolivia
Los estudios de las poblaciones de herpetozoos fueron realizados por investigadores de la Fundación Miguel Lillo en colaboración con investigadores bolivianos y por pedido de la Fundación Amigos de la Naturaleza (Bolivia) y The Nature Conservancy (USA). Los resultados obtenidos se utilizaron posteriormente para el trazado de los planes de manejo de dichos parques.
Reserva de Flora y Fauna de Tariquía, Tarija, Bolivia
Un grupo interdisciplinario de botánicos y zoólogos de la Fundación Miguel Lillo realizó los estudios de relevamiento biológico de la reserva con el fin de realizar la zonificación y plantear el manejo de la región. El informe final brinda los datos obtenidos en el relevamiento y la sectorización en base al uso actual, y propone la redelimitación de la reserva, las bases para la zonificación y el plan de manejo. |